Tiene como rol principal gestionar y asegurar la calidad de los doctorados, promoviendo el desarrollo científico y la formación de investigadores de excelencia. Además, supervisa los procesos asociados a estos programas, con el fin de alcanzar el cumplimiento de los estándares institucionales, e impulsa la vinculación nacional e internacional, para fortalecer el liderazgo de la universidad en esta área.