La investigadora de la Facultad de Gobierno y del Laboratorio de Neurociencia Social y Neuromodulación del Centro de Investigación en Complejidad Social (neuroCICS) fue distinguida por la Universidad del Desarrollo por la proyección internacional de su trabajo y por las redes de colaboración científica que ha construido desde Chile.
Comprender cómo el cerebro construye la empatía, los vínculos y la capacidad de entender a otras personas es la pregunta que ha guiado la trayectoria científica de Patricia Soto-Icaza. Ese trabajo, desarrollado desde Chile en colaboración con investigadores de Francia, Estados Unidos, Alemania, Suiza, España y Hungría, y publicado en revistas de alto impacto como Nature Communications, PLoS Biology, Cerebral Cortex, Scientific Reports y Autism Research, le valió el Global Impact Award 2026 de la Universidad del Desarrollo, reconocimiento que distingue a académicos cuya investigación ha alcanzado una destacada proyección internacional.

Desde la UDD, Patricia Soto-Icaza ha desarrollado una línea de investigación que integra la neurociencia cognitiva y las ciencias sociales para comprender cómo el cerebro procesa las señales que nos permiten interpretar las emociones, las intenciones y los estados mentales de otras personas. Su trabajo ha fortalecido redes de colaboración con destacados centros de investigación internacionales, contribuyendo a posicionar la investigación desarrollada en Chile en la frontera del conocimiento sobre cognición social y neurodesarrollo.
En esta entrevista, comparte su visión sobre la ciencia colaborativa, la importancia de estudiar las relaciones humanas desde la evidencia y los desafíos que aún enfrenta la neurociencia para comprender cómo construimos nuestra vida social.
¿Cómo hace nuestro cerebro para comprender lo que otra persona piensa o siente?
Nuestro cerebro no comprende a los demás mediante un único mecanismo ni una sola región. Esta capacidad depende de redes cerebrales distribuidas que integran la expresión facial, la voz, los movimientos, el contexto y lo que sabemos previamente sobre una persona.
Estas regiones no trabajan de manera aislada. El cerebro coordina percepción, emoción, memoria y anticipación para construir una interpretación que se actualiza constantemente mientras interactuamos. Mi investigación busca comprender precisamente cómo se organizan estas redes, cómo se comunican entre sí y cómo cambian durante el neurodesarrollo.
¿Por qué es importante estudiar científicamente la empatía, los vínculos y la capacidad de comprender a los demás?
Porque gran parte de nuestra vida se construye en relación con otras personas. Comprender a los demás influye en cómo nos vinculamos, colaboramos, aprendemos, resolvemos conflictos y participamos en una comunidad.
¿Qué has aprendido construyendo redes científicas internacionales desde Chile?
He aprendido que una colaboración internacional es realmente valiosa cuando las perspectivas se encuentran y se transforman mutuamente. Trabajar con equipos de otros países permite acceder a nuevas metodologías, preguntas y tradiciones científicas, pero también aportar el conocimiento y la experiencia que desarrollamos desde Chile.
Tu trayectoria comenzó estudiando diferencias en los rasgos cerebrales y conductuales del autismo durante la niñez. Hoy investigas cómo el cerebro integra información para comprender la mente de otros. ¿Cómo ha evolucionado esa gran pregunta científica?
La pregunta de fondo se ha mantenido: cómo se construye nuestra capacidad de estar con otros y comprenderlos.
Inicialmente estudié habilidades tempranas, como la atención conjunta, y cómo se relacionaban con patrones de actividad cerebral durante el desarrollo y el autismo. Con el tiempo, esa pregunta evolucionó hacia las redes que permiten integrar señales sociales, atribuir pensamientos, emociones e intenciones, y comprender cómo esas capacidades se expresan en los vínculos reales.
Hoy me interesa avanzar desde la descripción hacia la comprensión de los mecanismos que explican estos procesos, sin perder de vista que el neurodesarrollo ocurre siempre en interacción con las personas y con el entorno.
¿Qué significa para ti recibir el Global Impact Award 2026?
Recibo este reconocimiento con mucha gratitud, pero también como un reconocimiento a una forma colectiva de hacer ciencia. Para mí, la presencia internacional no consiste solamente en que nuestro trabajo sea conocido fuera de Chile, sino en construir relaciones científicas sostenidas, participar en preguntas compartidas y contribuir activamente al trabajo de otros equipos.
Después de todo lo que has investigado, ¿qué es lo que todavía no sabemos sobre nuestra capacidad de comprender a los demás y que a ti te gustaría descubrir?
Todavía sabemos poco sobre cómo se organizan y transforman las redes cerebrales que sostienen el desarrollo social. Conocemos algunas regiones cerebrales y patrones de actividad asociados a estos procesos, pero comprendemos mucho menos acerca de cómo se coordinan y qué relaciones son realmente causales.
Me interesa comprender mejor cómo las redes que integran señales audiovisuales se relacionan con aquellas involucradas en la teoría de la mente y cómo el procesamiento cerebral y corporal de las emociones contribuye al desarrollo de nuestra capacidad de vincularnos.
SOBRE EL GLOBAL IMPACT AWARD
El Global Impact Award reconoce a investigadores de la Universidad del Desarrollo cuya labor ha contribuido a fortalecer la proyección internacional de la investigación institucional mediante colaboraciones científicas de excelencia y una producción académica con impacto global.